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Se rompió el encanto

Recientemente he estado buscando libros que me interesa leer en las librerías sin éxito. He probado en distintos establecimientos y en todos he tenido la misma sensación, frialdad. Para no perder tiempo ni dejarme engatusar por libros que te ponen a la altura de los ojos y en diversos estantes para que piques y los compres  aún sin ser de tu gusto personal ni necesitarlos, me dirigí directamente al vendedor. Ni idea de cúales eran mis libros. En todos los casos recurrieron directamente al ordenador a buscarlos. Y fríamente, en todos la misma respuesta: No, no lo tenemos. Y adios.

Eso me trajo a la mente la película tienes un-email, con su pequeña vendedora (Meg Ryan) amante de su profesión y de la lectura, que sabía decirte de qué iba un libro y aconsejarte sobre libros similares aún siendo de distintos autores o de precios más bajos. También me recordó el pequeño comercio de la película Notting Hill, y la trastienda donde se escondía Jo de Mujercitas para devorar libros porque no podía pagarlos.

Ese encanto, hoy en día, no lo encontramos en las librerías pero  ni en muchos de los establecimientos a los que acudimos en nuestro día a día, entre ellos, la consulta del médico. Se ha roto el encanto, hemos perdido humanidad en el trato.

Nos hemos acostumbrado a la cultura de "comida rápida". Quiero algo, voy a un sitio donde me lo dispensen en el momento, y si me hacen esperar, por tener que encargarlo...me fastidia. Ésa es la huella que el capitalismo ha dejado en nosotros, y que aún criticándola, seguimos fomentándola al seguir con estos patrones consumistas. Y lo más grave, a mi parecer, no es sólo que nos afecte en este ámbito de la vida, también lo hace en el personal. Queremos emociones y las queremos ya, y si nos hacen esperar, me voy a otra "tienda" y la compro. ¿Será este motivo el causante del alto número de separaciones y divorcios? Según la nota de prensa publicada por el INE el 13 de septiembre de 2012,en el año 2011 se produjeron 110.651 disoluciones de matrimonio,  un 0,3% más que  el año anterior. Por tipo de ruptura, en 2001 se produjeron 103.604 divorcios ( un 0,7% más que en el 2010), 6915 separaciones ( un 4,6% menos), y 132 nulidades (5,7% menos).
Para terminar esta pequeña reflexión, me gustaría añadir un video sobre el capitalismo de José Luis Sampedro Sáez  escritor, humanista y economista español de 95 años de edad, (algún día hablaré sobre la "edad" de las personas) que aboga por una economía más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos. 



 

 






Comentarios

  1. Muy interesante tu visión, yo pienso que no es tanto el capitalismo como el confundir tu felicidad con la adquisición de esto o aquello :) lógicamente, muchas empresas como las editoriales, se aprovechan de ello, de nuestra impotencia, nuestra necesidad de tapar carencias propias mediante la adquisición o el disfrute inmediato de cosas.

    Nunca me ha gustado comprar bestsellers, no se, va contra mi esencia, prefiero esperar un poco a que asiente el libro/pelicula/musica (como los buenos vinos) y ver si realmente merece la pena comprarlo y leerlo o si tan solo es un hype o "engorde artificial" provocado por la publicidad masiva de estantes grandilocuentes, millones de copias vendidas, anunciado en tv, 483284ª Edición en 3 semanas... etc.

    Yo (y se me va a perdonar la publicidad) uso www.agapea.com para buscar mis libros. Nunca os fieis totalmente de lo que os diga un vendedor sobre la disponibilidad de un libro, el que en su ordenador no aparezca no significa al 100% (ni al 50% diría yo) que esté descatalogado.

    La última frontera, es la compra por internet en lugares de subastas, con un poco de suerte incluso puede salir más favorable de precio.

    @hemocional

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  2. Buenos días, Doctora Z!

    Estoy completamente de acuerdo con la primera mitad de tu artículo: el romanticismo se ha perdido en muchas de nuestras relaciones comerciales de hoy en día. Como bien dices, el tiempo es oro y nuestras compras son a tiro hecho. Yo mismo compro en Mercadona por el mero hecho de que puedo ir a mediodía, andando con mi carrito, a la hora que quiera... y puedo comprarlo todo! Pero sigue siendo frío e impersonal. Si esto lo llevamos a algo tan interior y único como son los libros, el resultado es desesperanzador. Yo he estado durante años yendo a pequeñas librerías, a pasearme, a oler libros antiguos, a ver cosas curiosas... y alegraba el corazón preguntar por un libro semi-desconocido y que el dependiente supiera hasta cuántas ediciones hay, si está descatalogado u otros libros del autor... y de memoria!!! Pero, claro, no pueden competir con los gigantes. Es el precio que hay que pagar por ganarse la vida en esta sociedad tan competitiva.

    Quedan pocos negocios así, en los que te traten con cariño, conozcan tu cara, te fíen si no llevas dinero o te hagan un descuento o un regalo porque ese día están de buen humor. Yo los echo de menos... En los bares (ya sabes que los frecuento bastante, jeje), para mí es un gustazo que un día el camarero me salude diciéndome que hace tiempo que no me ve por ahí, o el portero "me ponga falta" si no voy, o que me cobren dos cervezas en vez de tres porque sí.

    Segunda parte del artículo: los divorcios. Puede que este consumismo (también emocional) tenga parte de culpa, pero, desde luego, no es ni mucho menos la razón principal. Otro día, si quieres, lo analizamos con más detalle, pero habría que tener en cuenta otros factores, como la ruptura del modelo tradicional de familia, la independencia económica de la mujer, la independecia doméstica del hombre y, sobre todo, la posibilidad de rectificar una equivocación. Antes arrastrabas un error de juventud toda la vida. Ahora, afortunadamente, es posible empezar de nuevo (o al menos, empezar desde un punto). Solo es necesaria la actitud correcta.

    Vaya pestiño que acabo de soltar. Que tengas un buen día!

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    Respuestas
    1. Yo comprendo tu postura pero por ejemplo en mi caso, prefiero guardar mis gustos y mis cosas para mi, si, tiene la gran superficie mucho de impersonal pero es que al a hora de comprar es lo que busco :) , ya en mi casa , con mi gente, con mis conocidos, con quien yo quiera, compartiré o no mis gustos y el libro que me compré... o por internet en algun foro de literatura discutiré al respecto. Esto va por la personalidad de cada uno por supuesto.

      Comprendo también la postura de muchos comerciantes y su probable mala baba / mal humor (dependiendo del dia y de la personalidad de cada uno) ... cuando las cosas no van bien en las ventas o simplemente cuando están hartos de gente que les pregunta constantemente por libros cuyos títulos no traen aprendidos "si si..ese de la princesa nosequé... vamos, ese que es muy famoso... ".

      Es cierto que los libros y muchas otras expresiones artísticas se producen en masa desde hace décadas, para abastecer a consumidores que lo demandan, ya no es lo artesanal (ni romántico) a la hora de la fabricación que antes era, pero bueno, es bien cierto que aunque el libro sea 1 copia de las 300.000 que se hicieran... es LA TUYA, y si te gusta leerlo a menudo, le tendrás en un lugar predilecto de tu biblioteca o estante. Le darás la estima que se merece.

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  3. P.D. 1: Magnífico Sampedro...
    P.D. 2: el grupo Marea tituló su último disco "En mi hambre mando yo"

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  4. Probablemente mi percepción esté influída por mis origenes, provengo de un pueblo donde no es cierto "que te conozca todo el mundo", pero sí mucha gente y el trato es muy cercano. Al llegar a la capital hace ya 17 años mi sensación era de que si te caías por la calle, a todos le daba igual, seguían su paso y como mucho...oías alguna risita burlona. Por suerte, me instalé en un barrio donde comparto esa cercanía que echaba de menos con mis vecinos. Como médico, y no es actitud corporativista (los hay buenos y malos) soy especialmente receptiva a ese tipo de críticas... "ni levantó la cabeza, me mandó este medicamento y ya está..."Contra esto hoy día, se está luchando y cada vez son más los que han cambiado su forma de actuar en la consulta, a pesar del escaso tiempo del que se dispone para atender a una persona con un problema de salud correctamente. Pero esta impersonalidad en el trato, no sólo se produce en las consultas. Sé que los comerciantes pueden tener un mal día, pero como en todas las profesiones, el que acude a tí, no tiene la culpa de ello, y la sonrisa o la simple educación al atenderlo son gratis, incluso pueden hacerte ganar un cliente en el momento o futuro aunque no hayas satisfecho sus necesidades.

    Por otro lado, no podemos negar la influencia que ejerce el marketing sobre nuestras acciones, lo queramos o no, al final caemos en sus redes y no pocas veces, cosa que no es mala por sí misma. El problema sucede cuando perdemos nuestra identidad y nos convertimos en borregos, es entonces, cuando han ganado la batalla. Miremos si no, los rankings de audiencia de Sálvame o programas similares y contrastémoslos con los de La 2. Es desesperante intentar ver la televisión a veces, preferible es no tenerla (cada vez más frecuente por elección propia)o apagarla y dedicarse a otro tipo de actividades de ocio. No impongamos qué leer, qué comprar o qué pensar.

    No critico a los grandes establecimientos, gracias a la evolución del comercio, podemos compatibilizar la compra de productos necesarios con nuestros apretados horarios laborales o personales.Coincido en que efectivamente es el precio que tenemos que pagar para poder seguir haciéndote un sitio en esta vida tan competitiva.

    Y es cierto, como última respuesta a los comentarios, que las cosas tienen el valor que tú le das, aunque hayan sido fabricados en masa y todo el mundo lo tenga. Tu ejemplar (de lo que sea) es único porque es el tuyo y al final, cuando es algo a lo que recurres con frecuencia, y te ayuda en la medida o ámbito de lo que sea poco importa dónde lo compraste. Si además cuando lo conseguiste, te obsequiaron con una sonrisa, mejor que mejor.
    Gracias por vuestros comentarios.

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  5. Contesto a ambos, aunque básicamente estoy bastante de acuerdo con lo último que ha escrito la Doctora Z.

    No estoy hablando de eliminar el capitalismo, ni las grandes superficies, ni la comodidad: estoy hablando del derecho a elegir, poder recibir un servicio rápido y eficiente o un servicio más cordial o amable. La coexistencia de ambos modelos sería lo deseable pero, desgraciadamente, el modelo grande se está comiendo al pequeño...

    Por otra parte, mi trabajo también me permite estar de cara al público y puedo asegurar que, aunque es evidente que el estado anímico influye, cuando uno se da la vuelta y ve que quién está ahí ha venido por lo que ofreces, no hay por menos que obsequiar con una sonrisa o un gesto o palabra amable. Eso es ser un buen profesional y una buena persona. Y no cuesta tanto...

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  6. Admirada Doctora Z: permítame le haga dos breves comentarios.
    - Pásese por la librería "El gusanito lector" de la calle Feria cuando visite Sevilla. Soy asiduo de los consejos de su encargada.
    - Visite la web www.symaptica.es que es probablemente la página más inteligente del periodismo sanitario.
    ¡Que disfrute!

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  7. En cuanto al tema de los divorcios, Jorge, te redirecciono a este enlace de un blog que lo explica mejor que yo http://carmesi.wordpress.com/2012/10/23/por-que-se-rompen-las-relaciones/

    Y con respecto a las librerías..me las he apañado para encontrar lo que buscaba, efectivamente, las pequeñas, "las del encanto", son las que me han servido de más ayuda.

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