"¿Hay quizás universidades que nos preparen para la vida que viene y sus demandas a la manera que las universidades ordinarias introducen a nuestra gente joven a un conocimiento del mundo?No. En conciencia impreparados nos embarcamos en la segunda mitad de la vida; peor aún, la tomamos con la asunción falsa de que nuestras verdades e ideales nos serviran como hasta ahora. Pero no podemos vivir la tarde según el programa de la mañana; lo que fue importante por la mañana será minúsculo en la tarde, y lo que por la mañana fue verdad se convertirá en una mentira..." Esta frase fue escrita por Carl Gustav Jung, (1875-1961), y me parece de una profundidad asombrosa. En los próximos días iré desgranando varios aspectos que contempla. Hoy, sólo la voy a enfocar desde un matiz porque hoy, en un corto espacio de tiempo me he encontrado por la calle ( que es donde ocurre la vida), dos ejemplos de creatividad y hacer lo que te gusta...de ese cambio de lo que fue verdad...y" ahora "dejó de serlo... Esta mañana desayunando se acercó un hombre a deleitarnos con su música. Tendría unos 50 años, y llevaba una especie de acordeón de fabricación casera. Al salir del bar, a escasos metros había otro hombre...40-50 años, difícil precisar...con un lienzo en el suelo y pintando sin copiar de nada...un desnudo masculino...impresionante.. ambos...porque sí. Les apetecìa hacerlo y lo hacían. Viendo su aspecto, sus ropas, su forma de vida uno podría pensar..."pobres desgraciados". Yo en cambio pensé "grandes afortunados". Probablemente no es la vida que empezaron...probablemente es la que eligieron. Recuerdo de la película de "El cambio" de W.Dyer dos escenas similares: El jardinero que era el dueño del complejo hostelero de lujo y el mendigo que le da las gracias al hombre que no le dio una limosna. Ambos habían elegido esa vida. En los próximos días prometo seguir desmenuzando el contenido de esa frase...Hoy concluyo con esta reflexión:" Confiar en nuestra intuición suele salvarnos del desastre (A.W.S). Tu intuición desconoce la opinión de la sociedad, sólo se interesa por ti. La mente intuitiva parece tener acceso a una reserva infinita de información. Puede escoger de esta información para proveernos de lo que necesitamos exactamente. Aunque los mensajes lleguen poco a poco, si aprendemos a hacer caso de este aporte de información, podremos establecer el curso de la acción a seguir. A medida que aprendemos a confiar en esta guìa, la vida adquiere la cualidad de fluir sin esfuerzo. Dale prioridad a las cosas que te gustan, exprésalo, compártelo, concrétalo, vívelo, sé. Estos dos "pobres desgraciados" son dos "grandes afortunados". Ellos "son". Mi reconocimiento para ambos.
Recientemente he estado buscando libros que me interesa leer en las librerías sin éxito. He probado en distintos establecimientos y en todos he tenido la misma sensación, frialdad. Para no perder tiempo ni dejarme engatusar por libros que te ponen a la altura de los ojos y en diversos estantes para que piques y los compres aún sin ser de tu gusto personal ni necesitarlos, me dirigí directamente al vendedor. Ni idea de cúales eran mis libros. En todos los casos recurrieron directamente al ordenador a buscarlos. Y fríamente, en todos la misma respuesta: No, no lo tenemos. Y adios. Eso me trajo a la mente la película tienes un-email, con su pequeña vendedora (Meg Ryan) amante de su profesión y de la lectura, que sabía decirte de qué iba un libro y aconsejarte sobre libros similares aún siendo de distintos autores o de precios más bajos. También me recordó el pequeño comercio de la película Notting Hill, y la trastienda donde se escondía Jo de Mujercitas para devorar libros por...
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