El otro día comenté que esa frase de Jung tenía profundidad para escribir varias entradas sobre ella. "Completamente impreparados para la vida", ¿cómo? Pero si hoy todo el mundo tiene estudios podría decir alguno. La educación debería dejar de considerarse un período de aprendizaje limitado en cuanto a duración, es parte de la propia vida. La profesión no es el fin de la educación. El oficio del hombre, es ser hombre.
La mayor parte de las cosas que nos enseñan en las escuelas o facultades podrían ser ignoradas, perdemos años y años estudiando desperdiciando el mejor momento de nuestra mente para el aprendizaje inculcándonos cosas no necesarias, distrayendo y ocupando la mente en vez de prepararla y desarrollarla. Memorizar es muy fácil cuando existe una motivación subyacente. ¿Por qué empieza un niño a andar? Puede ser simplemente porque quiere llegar hasta su madre sin tener que esperar a que ella venga, y primero se pone de pie, después da un paso y poco a poco hace ese camino. ¿Por qué no nos enseñan igual? No se puede ser físico sin conocer las matemáticas. Empieza por preguntarte "por qué" como hacen los niños, comienza por la base, por el principio vamos...esa pregunta que es el reflejo de nuestra necesidad mental innata de saber y después ve paso a paso.
Esta frase de B. Franklin me encanta: Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo. La visión directa de las cosas nos las muestran tal como son. Cuando te pregunte ¿por qué?, muéstramelo y mi mente lo aprenderá mucho antes que si me das una larga descripción. No es lo mismo que me cuentes cómo es el mar a estar en la orilla viéndolo, oliéndolo, sintiendo la brisa, oyendo el rumor de las olas y notando su sabor salado en mis labios. Así es realmente como aprendemos y después, nuestro cerebro lo traduce en palabras. Más adelante empezamos a hacer reglas que nos lo expliquen todo, queremos certezas, queremos probabilidades, queremos acertar siempre...y lo fastidiamos....Nos desviamos del camino, olvidando una magnífica fuente de inteligencia que tenemos, la intuición, ese conocimiento innato que sólo se interesa por ti y que está desprovisto de todo juicio y de toda interferencia. "Todo ser humano, con tal de que no se le haya pervertido o reformado, es capaz espontáneamente de heroísmo y tiende a ser ejemplar".
Empezamos desde pequeños a desproveer a nuestros niños de ese conocimiento, los consagramos a unas actividades que les hace perder mucho tiempo y energía y nada tienen que ver con el conocimiento auténtico. Los "alienamos" desde pequeñitos, entre barrotes les susurramos. Ignoramos sus capacidades en vez de preocuparnos por desarrollar el horizonte de sus conocimientos y de estimularlos a ser más críticos y más libres pensando "enséñame cómo pensar en vez de lo que se debe pensar". Pero no nos gusta destacar, no nos gusta apartarnos del redil, de lo que hemos crecido viendo como normal (aunque en el camino nos hayamos apartado de nuestra auténtica naturaleza humana), y pese a nuestras cualidades innatas, para tener estabilidad, renunciamos a la evolución, a nuestra originalidad individual. Nacimos para ser originales, y nos volvimos copias, nosotros mismos limitamos nuestro potencial, a veces por iniciativa propia, otras veces frenados por la minoría que nos decía lo que era "conveniente" para nosotros. Nos lo hicieron y lo hicimos, sin preguntar, sin cuestionar, hasta que llega la realidad que se impone, y todo lo que aprendimos, no resiste a su impacto " lo que era verdad por la mañana, deja de serlo por la tarde", y se produce ese cambio del que hablaba Jung, ese cambio necesario.
Despiertas de tu letargo, y lees la realidad con claridad y ves las cosas de forma coherente. Tus conocimientos innatos ( esa intuición famosa) se suman a tu experiencia ( lo vivido directamente o mostrado) Y por segunda vez en tu vida, te preguntas ¿por qué? Se produce un cambio en tu forma de pensar, las simplificaciones y las reglas ya no te sirven, haces un juicio crítico de cada concepto aprendido sin cuestionarlo y renuncias a la embriaguez para comportarte con templanza, con libertad. Te conviertes entonces en el hombre verdadero, capaz de expresar las cualidades que te son propias, es cuando has aprendido que el oficio de ser hombre que es lo que has venido a aprender y ejercer aquí. No se puede luchar contra tu naturaleza. No somos máquinas, no somos copias, somos hombres y somos libres de pensamiento que es nuestra posesión más preciada. Prueba a sumergir un barril lleno de aire en el agua. Cada vez te costará más mantenerlo, es un esfuerzo absurdo, llegará el día en que el barril saldrá a la superficie y sabes tan bien como yo de qué forma sale un barril del agua cuando se le ha estado manteniendo ahí bajo una fuerte presión. La naturaleza siempre se abre camino. La ignorancia jamás ha sido útil a nadie. Demos a todo individuo la oportunidad de desarrollar y aprovechar todas sus aptitudes...(F. Engels) y cuanto antes nos demos cuenta y empecemos a hacerlo, mejor. Es terrible desperdiciar un cerebro y mas terrible, desperdiciar una vida.
Comentarios
Publicar un comentario