Retomo el blog como sigue la vida, con casualidades, que te recuerdan quién eres, en qué crees y lo que quieres.
Una vez más, volví a saltar, como siempre, a ciegas, como siempre, confiando, como siempre, con la mano en el corazón, ese que no quiere callarse, ese que sólo quiere amar sin más.
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