Nunca dejes que tu alma se quiebre. “Las ideas mueven el
mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos”.
Elizabeth Taylor
Iglesia de Santa María donde nos casamos Paco y yo, cada
uno con la suya. Me casé antes, aunque era más joven que
él. Hasta me pidió la mano de mi cuñada. Como al principio
no me gustaba, pues no se la di. Lo que demuestra las
vueltas que da la vida, aquello de que "de este agua no he
de beber", mentiras, así es.
Era mi concuñado, para el que no sepa.
Yo me casé con una y Paco se casó con la
hermana, o sea, mi cuñada. Fue un gran
hombre, culto, sencillo, inteligente, gran
negociador, serio, pero serio no triste, era serio
para las cosas, amante de la música, de la
poesía, le encantaba la poesía de humor, y me
hacía que me aprendiera todas las que había,
desde Jorge Llopis, hasta Pepe Da Rosa. Le
gustaba escucharme recitar esas cositas.
Fuimos además de cuñados buenos amigos, yo
sé que el presumía de cuñado y yo también lo
hacía. Era lo que se dice una muy buena
persona, pero como todas, con sus cosas que
también las tenía. Era una persona muy normal,
como la vida misma.
Nos dejó hace 12 años en Fuengirola que es
donde veraneábamos siempre además de ir de
vez en cuando a pasar lista del "pescao" frito
del Chiringuito El Rancho, donde nos poníamos
"como Dios manda".
A partir de aquella fecha cambió la cosa y la
tristeza invadió a la familia, porque claro era un
hombre que no te dejaba en paz nunca, era
incansable, se interesaba por todo lo que le
ocurriera a los que el quería que eran muchas,
pero, así era Paco.
Nos parecíamos mucho. Él tenía 3 hijas y yo
igual 3 hijas, y lo mejor, conseguimos que cada
una tuviese una carrera universitaria, vamos
nosotros no, lo consiguieron nuestras hijas.
Siempre decíamos él y yo, a pesar de que él era
maestro, porque puntualizaba que él no era
profesor, era maestro de escuela, que estudiar
era importante.
Mis sobrinas me pidieron que le escribiera un
poema corto a modo de epitafio, para su tumba.
Tras darle muchas vueltas, recordé un fandango
de no sé quién que oí y como yo, cuando lo que
escucho, me gusta, se me queda grabado en
dos o tres veces que lo ponga. Le escribí ese
poema que alguien había cantado porque
pensé que reflejaba muy bien su personalidad y
su forma de ver la vida porque él siempre al
igual que yo FUIMOS LIBRES, ni Franco ni su
padre de Franco, pudo con nosotros nunca.
Le presenté a mis sobrinas y a mi cuñada el
poema para el epitafio y cuando lo leyeron no
dudaron un momento, me dijeron: Tito, esto es
lo que de verdad era y sentía nuestro padre.
MAÑANA CUANDO YO MUERA
NO ME VENGÁIS A LLORAR
NUNCA ESTARÉ BAJO TIERRA
SOY VIENTO DE LIBERTAD.
Conociendo profundamente a mi cuñado Paco,
era un hombre de derechas, no, facha no, el
nunca despreció a nadie, ni miraba por encima
del hombro a nadie y si podía ayudar a quien
fuera lo ayudaba sin más, pero, era un hombre
de derechas, simple y llanamente. Me recordaba
de vez en cuando que Churchill decía que; "El
que a los 18 años no es comunista, no tenía
corazón, pero si a los 50 años seguía siendo
comunista, es que no tenía cabeza", y claro,
nos reíamos, y yo estaba de acuerdo, aunque
yo me sentía de izquierdas.
Volviendo al poema, y recordando todo lo dicho
de política, un día leyendo historia, veo con
sorpresa y fascinación y un poco de tristeza,
que ese poema lo escribió el amigo Che
Guevara. Asombro, incredulidad, fastidio, me
dio corte, quería pedir perdón a Paco, pero Paco
había muerto. Pensé, bueno el sabrá que no ha
sido con mala intención. Sí, ya sé que estará
cabreado, pero ha sido sin querer. Se lo dije
rápidamente a mis sobrinas, y más rápidamente
mis sobrinas como gente inteligente que son,
me dijeron: "Tito eso da igual, estamos seguras
de que a mi padre ese epitafio le encantaría. Por
lo tanto, se queda como está"(1).
Desconozco hasta qué punto es cierto lo
espiritual. Como científica que soy, me baso en
evidencias. Pero sé también que el corazón
tiene motivos que la razón desconoce. Mi padre
enfermó de golpe y en menos de tres días se
murió, el día de su cumpleaños. Cumplía 62
años.
El debut fue como un AVC y
así se tipó en el TAC de
entrada a urgencias:"AVC
isquémico en región frontal
derecha. Síndrome
confusional secunndario.
La clínica más evidente era
que no era él. No se
comportaba como él.
Con la evolución se diagnosticó de empiema
subdural, sin foco de entrada, típico caso clínico
que a los médicos nos gusta publicar en revistas
científicas por su singularidad . Su corteza
cerebral, la prefrontal para más inri, fue lo
primero en afectarse. Por eso no era él.
Además lo sedaron por la agitación que empezó
a presentar. Sin embargo, con "cerebro
anulado", con la parte consciente, la de las
elecciones, la de las funciones cognitivas y
ejecutivas, aun sedado, repetía " Chiqui, Queca,
Sandra, Doña mamá bonita". Lo operaron rápido
y más dormido aun tras la cirugía le cogí la
mano y me la apretaba. Fue la última vez que lo
vi.
"Hay seres especiales que
viven en estado de paz.
Tienen la mirada serena, la
voz pausada, el rostro en
calma...su sola presencia
nos tranquiliza..."(2)
Me he preguntado muchas veces si hubiera
sobrevivido, ¿cómo habría sido la evolución?
¿Habría vuelto a ser él? ¿Habría sido feliz
habiendo olvidado lo que más valoraba? ¿Lo
que le hacía levantarse por las mañanas?
¿Habiendo perdido el sentido de su vida? Antes,
me lo habían dicho, ahora lo sé.
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